dijous, 28 de juny de 2012

LIBRO RECOMENDADO: HACIA UNA DEMOCRACIA LAICA. VOCES DE MUJERES MUSULMANAS


LIBRO RECOMENDADO: HACIA UNA DEMOCRACIA LAICA. VOCES DE MUJERES MUSULMANAS, DE JOSEFINA BUENO Y OTRAS AUTORAS:


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Cita: "Este no es un libro "contra", sino " a favor de", puesto que da a conocer en español textos que hablan de la emergenica de un islam político tanto en países musulmanes como en países de inmigración, textos que analizan las condiciones políticas y sociales que conlleva la intromisión de la religión en la esfera pública y, lo más importante, que ponen de manifiesto cómo el discurso instrumentaliza a las mujeres y las convierte ensignos visibles de su ideología".


ARTÍCULO RECOMENDADO:
 

Escuchar las 'Voces de mujeres musulmanas'

El libro 'Hacia una democracia laica' es un alegato frente al riesgo de que las elecciones en países musulmanes deriven en una pérdida de derechos y libertades

24.05.12 - 00:50 -

La Fundación Euroárabe de Altos Estudios presentó ayer el libro 'Hacia una democracia laica. Voces de mujeres musulmanas' (Bellaterra), en el que cuatro intelectuales realizan un alegato frente al retroceso que el Islam político supone para los derechos y libertades de la población de los países musulmanes, en general, y de las mujeres, en particular. La editora y traductora del libro es Josefina Bueno, profesora titular de Filología Francesa de la Universidad de Alicante, que ha querido facilitar así la difusión en España de estas investigadoras francófonas.
Las autoras son la socióloga iraní Chalha Chafiq, la historiadora tunecina Latifa Lakhdhar y las argelinas Wassyla Tamzali, abogada, y Latifa Ben Mansour, lingüista. Tanto Chafiq como Ben Mansour viven exiliadas en París a causa de la oleada islamista en sus respectivos países.
Los textos fueron escritos antes de la explosión de las llamadas primaveras árabes, pero precisamente las consecuencias de aquellas revueltas callejeras ponen de nuevo de actualidad las reivindicaciones de estas autoras: esta misma semana Egipto elige al presidente que sustituirá a Hosni Mubarak y entre los favoritos hay, junto a dos exministros del derrocado dictador, un islamista 'moderado' y otro radical.
No en vano, para la portada del libro la editora ha elegido una imagen de la bloguera tunecina Lina Ben Mhenni, una de las promotoras de la revolución democrática en su país. Por otro lado, Lakhdar es vicepresidenta de la Alta Instancia para la Realización de los Objetivos de la Revolución y la Transición Democrática de Túnez.
La profesora Bueno recordó que la situación de las mujeres en Túnez era una de las más favorables del mundo islámico, pero la caída del dictador Ben Alí y las posteriores elecciones dieron el poder al partido islamista Ennahda que, aunque ha renunciado a aplicar la 'sharia' en la nueva Constitución, abre numerosas incógnitas sobre los derechos y libertades femeninos.
La editora recordó que la experiencia iraní, con una república islámica que ya tiene treinta años, es un buen ejemplo del riesgo de retroceso. «El velo es un símbolo físico que no tiene gran importancia. El peligro es instaurar democracias que se basen en la ley islámica, que da un barniz religioso a toda la sociedad e intenta uniformizarla», resaltó.
La poligamia; la dependencia social y jurídica del marido, el padre o el hermano; las restricciones a la moral sexual y reproductiva; el veto a la vida profesional; o el control de la vestimenta y la conducta pública son solo algunas de las restricciones a los derechos de las mujeres que se registran en Irán y en otros países donde gobierna el Islam político.
Relativismo cultural
Además de filóloga, Josefina Bueno es especialista en literatura magrebí y en feminismo; ha trabajado junto a intelectuales francófonas del Magreb y su influencia en temas de integración en la Europa multicultural. En este aspecto, subrayó que los textos de estas mujeres no solo son interesantes para comprender la realidad de la otra orilla del Mediterráneo, sino también para entender algunas conductas de los inmigrantes de esos países entre nosotros.
Bueno matizó que el libro critica también el «relativismo cultural» de algunos europeos que abogan por respetar el resultado de las elecciones, aunque algunos partidos tengan proyectos completamente antidemocráticos y que atentan contra los derechos de las minorías no musulmanas o de las mujeres.
En la presentación participaron además la secretaria ejecutiva de la Fundación Euroárabe, Pilar Aranda, y la profesora de Filosofía del Derecho de la UGR Ana Rubio.



dimecres, 20 de juny de 2012

LA IZQUIERDA Y EL ISLAM POLÍTICO, La religión el en debate público

Publico hoy este artículo en El Periódico
 La socialdemocracia debe ser una alternativa a los movimientos islamistas, no su aliada
Saïd El Kadaoui


Quien escribe estas líneas tiene ideas políticas. Cree que la socialdemocracia –es decir, visión progresista de la sociedad, participación ciudadana en la cosa pública e inclusión de las minorías sociales– es la opción política que mejor puede garantizar la justicia social. Y observa con
 preocupación la confusión, por no decir miedo, con que la socialdemocracia y la izquierda en general se relacionan con el islam político.
 Una primera idea básica debería ser, a mi juicio, el punto de partida: el islam político es, en el mejor de los casos, un adversario político para la socialdemocracia. Y cuando cruza las líneas rojas con propuestas que cuestionan la organización democrática de la sociedad deja de ser un adversario y se convierte directamente en un enemigo a combatir.

 Boualem Sansal,el escritor argelino, sostiene que el islamismo es una forma de fascismo. Partiendo de esta premisa es más fácil blindarse ante él como se hace con los partidos xenófobos (o quizá sería más exacto decir «como se hacía antaño») porque, no lo olvidemos, los radicales –salafistas et alter – son tan intransigentes o más que los xenófobos (odian a la mujer, a los homosexuales, a los no musulmanes y mucho más a los musulmanes laicos y a los ateos, y toleran como impuros a todos aquellos musulmanes que practican su religión de forma más relajada).
          En un reciente artículo, Félix de Azúa ( Decadencia del intelectual demócrata, El País, 29 de mayo) reseñaba elogiosamente el último libro de Paul Berman, un ensayo que, según Azúa, denuncia las trampas del progresismo que celebra, en virtud de la equidistancia, postulados islamistas como los de Tariq Ramadan , un ortodoxo que aprecia la modernización y la considera compatible con la religión coránica.
 Estaría de acuerdo con Berman (siempre a través de Azúa , puesto que no he tenido oportunidad todavía de leer su libro) en que Ramadan tiene una estudiada ambigüedad sobre temas como la lapidación por adulterio o la ablación, por ejemplo. A mi parecer, Ramadan es un encantador de serpientes peligroso. No creo que sus ideas tengan que ser defendidas, protegidas y mucho menos asumidas por la socialdemocracia.
           Mario Vargas Llosa es otro de los intelectuales que han criticado en más de una ocasión el silencio o el poco empeño que a su juicio ha puesto la izquierda en defender la democracia ante las embestidas del islam más retrógrado.
                Cito a estos autores y no a muchos otros que han escrito sobre el tema porque a estos dos los admiro y porque pienso que la izquierda no puede despachar a la ligera sus opiniones, pero lo hago también porque son dos intelectuales con algunos de cuyos planteamientos políticos discrepo profundamente. En el tema que nos ocupa hoy, me llama la atención, entre otras muchas cosas, que ambos elogien tan desmesuradamente a Ayaan Hirsi Ali, que, aun siendo una mujer extremadamente valiente, independiente y admirable, tiene ideas sumamente estereotipadas del islam, al que presenta todo él como una ideología tribal. Más interesantes me parecen las opiniones mucho más contrastadas y rigurosas de dos intelectuales como Fatima Mernissi y Nawal El Sadawi (cito a estas dos autoras porque tienen obra traducida al catalán y al castellano), cuyos textos no dejan duda de su adscripción en la izquierda política pero que no necesitan cargarse el islam como religión.
          Me encuentro entre los que en su momento creyeron que la elección como parlamentario de un socialista catalanomarroquí, Mohamed Chaib, contribuiría a clarificar y fortalecer el discurso de la izquierda con respecto al islam. Me equivoqué. Su paso por el Parlament y por el PSC ha sido, en este sentido, decepcionante. Algún día habrá que hacer un balance más frío y riguroso, pero lo cierto es que dio cancha al conservadurismo más recalcitrante de muchos de los marroquís y árabes que viven en Catalunya, no diferenció entre el islam como religión de muchos catalanes del islam político, y siempre se relacionó más cómodamente con la oficialidad de sus países de origen que con su sociedad civil.
       La socialdemocracia tiene que ser una alternativa al islam político. No su aliada. Y debe establecer lazos con los partidos de izquierda (haberlos, haylos) que llevan decenios luchando en todos los países amazigs –árabes, árabes y/o musulmanes– para tener una sociedad donde el laicismo sea la norma y donde no se regatee ningún derecho a la mujer, a los homosexuales y a todos los credos religiosos.

            Es conveniente recordar también que muchos de los que critican hoy la relación de la izquierda europea con el islam pretenden negar el pan y la sal al islam como religión de muchos europeos. Creo que incluso a nivel estratégico es mejor olvidarnos de nuestras propias filias y fobias (la religión, para mí, es algo totalmente prescindible) y no dar cancha a los radicales que, en un contexto de rechazo generalizado al islam, pueden aparecer como los únicos que no se pliegan ante dicho rechazo.
 
 Psicólogo y escritor.
Leer en El Periódico, aquí

dimecres, 13 de juny de 2012

LIBRO RECOMENDADO: "IDENTIDADES ASESINAS" DE AMIN MAALOUF


LIBRO RECOMENDADO: IDENTIDADES ASESINAS, DE AMIN MAALOUF

En este link encontraréis algunos de los libros que he disfrutado y que recomiendo encarecidamente. De cada libro os adjuntaré una frase que me parezca que tenga gancho y un artículo mío o de cualquier otro que hable de él y/o del autor. 

Cita:
" El país de acogida no es ni una página en blanco ni una página acabada, sino una página que se está escribiendo.
Su historia debe respetarse; y cuando digo historia lo digo como apasionado de la Historia, palabra que para mí no es sinónima de vana nostalgia ni de retrógrado apego al pasado, sino que muy al contrario comprende todo lo que se ha construido a lo largo de los siglos, la memoria, los símbolos, las instituciones, la lengua, las obras artísticas, cosa a las que legítimamente nos podemos sentir unidos. Al mismo tiempo, todo el mundo admitirá que el futuro de un país no puede ser una mera prolongación de su historia; sería incluso desolador que un pueblo, cualquiera, venerara más su historia que su futuro; un futuro con profundas transformaciones, y con importantes aportaciones del exterior, como ocurrió en los grandes momentos del pasado"

              
ADJUNTO ESTE ARTÍCULO QUE PUBLIQUÉ EN  EL DIARIO PÚBLICO PRONTO HARÁ UNA AÑO.
 

Un intelectual libre

SAÏD EL KADAOUI

20 de junio de 2011
El 9 de junio pasado me llevé una gran alegría al saber que se le había concedido el Premio Príncipe de Asturias de las Letras de este año al escritor Amin Maalouf.
Es un reconocimiento merecido para un intelectual que algunos tachan de incómodo, pero que para mí, desde que leí su ensayo Identidades asesinas en 2000, es una voz sabia y reconfortante que me proporciona un refugio intelectual muy de agradecer. Y, por encima de todo, es un buen ejemplo de intelectual libre. Sus críticas son siempre razonadas y nada sectarias, no se casa con ninguna corriente dominante, no forma parte de ningún establishment y, precisamente por eso, muestra como pocos la complejidad del mundo en el que vivimos.
Es difícil sintetizar en un artículo su propia complejidad personal e intelectual. Tanto su biografía como su obra beben de dos mundos separados por el mar Mediterráneo y por tantos y tantos años de recelo y de rivalidad. Toda su obra es, a mi juicio, un diálogo profundo y fructífero entre estos dos mundos que forman parte de su vida. Los dos le pertenecen y los dos se parecen más de lo que están dispuestos a admitir y, sobre todo, los dos no tienen más opción que la de entenderse y
cooperar, si lo que se quiere es encarar el futuro.
La parte que me gustaría resaltar es su contribución decisiva en la tarea de explicar la complejidad identitaria de las personas y de los pueblos. En su último ensayo, El desajuste del mundo, cuando nuestras civilizaciones se agotan, afirma algo tan inquietante como cierto. Dice que actualmente hay que contar con un adversario de altura: esas identidades dañadas durante tanto tiempo y que se han vuelto dañinas.
En el caso del mundo árabe, afirma que anida en él un sentimiento de fracaso, de humillación, de destierro permanente y de eterno perdedor. “El mundo árabo-musulmán se hunde cada vez más en un pozo histórico del que no parece que vaya a ser capaz de salir”, sentencia. Tanto la identidad nacional como la identidad individual de las personas está dañada, razón por la cual mucha gente está atrapada en un movimiento pendular que oscila entre el deseo de librarse de la propia identidad y el deseo de afirmarla en contra de todos.
En cuanto a Europa, muestra su admiración por considerar en la experiencia de la Unión un ejemplo de la utopía que se cumple. Pudo aparcar los odios acumulados, las disputas territoriales, las rivalidades seculares y dejar que los hijos y las hijas de quienes se mataron entre sí conciban el futuro juntos. Pero, ahora que parece cansada y dividida, es la hora también de recordar que él ya lleva tiempo sosteniendo que la cuestión del acoplamiento de la población migrante y de sus hijos es la gran batalla de nuestra época. Cree que es absolutamente necesario devolverle a toda esta gente la dignidad social, la dignidad cultural, la dignidad lingüística y ayudarlos a que asuman en paz su identidad dual y su papel de nexo. Esto último es de vital importancia, a mi juicio, si queremos tender puentes entre estos dos mundos que se piensan y se miran con demasiado recelo.
Un apunte antes de continuar. Siempre que escribo la palabra dignidad me acuerdo de algo que afirmaba el escritor y Premio Nobel de literatura Wole Soyinka y que da una idea de su importancia. Decía que la dignidad es la otra cara de la libertad.
En su ensayo Identidades asesinas, Amin Maalouf decía que la palabra clave es “reciprocidad”. Reconocerse los unos a los otros, respetarse y, por supuesto, criticarse y demarcar los límites que garanticen una convivencia pacífica.
Maalouf considera que en este siglo ya no podemos hablar de forasteros sino de “compañeros de viaje” y cree que debemos ser capaces de construir una civilización común con la que todos podamos identificarnos, con la soldadura de los mismos valores universales, si no queremos naufragar juntos en una barbarie común.
El Príncipe de Asturias de las Letras es un premio, a mi juicio, merecido para un escritor que, además de escribir buenos libros, nos ha ayudado a entender la complejidad del mundo y de las personas que lo conforman. Un intelectual que nos señala el camino. Un camino, todo hay que decirlo, lleno de obstáculos.
En esta misma semana en la que se le ha otorgado el premio, hemos tenido varios ejemplos de ello. En las elecciones holandesas celebradas el 9 de junio, Geert Wilders, el líder del xenófobo Partido de la Libertad, ha logrado un espectacular ascenso en comparación al resultado que obtuvo en 2006. Ha pasado de tener nueve escaños a conseguir 24 con un discurso antimusulmán. Tal como recogía este mismo periódico el 10 de junio, después de saberse los resultados, Wilders se jactaba ante las cámaras afirmando que “un millón y medio de personas votaron por nosotros y por nuestros planes para una mayor seguridad, menos inmigrantes y menos islam”.
Por otra parte, el mismo día de la concesión del premio supimos que once mezquitas de las ciudades de Tarragona y de Barcelona, próximas a la corriente salafista, anunciaron medidas para impugnar las mociones de diversos ayuntamientos contra el velo integral. Y, finalmente, el día 12, leímos en la prensa que en el Vendrell (municipio de la provincia de Tarragona) se había decidido restringir el uso del velo integral con un protagonismo especial del partido populista y xenófobo Plataforma per Catalunya (PXC), que celebró el acuerdo afirmando que era el primer paso contra la “invasión” musulmana.
Los extremistas alimentan el discurso del adversario. Saben que se necesitan para seguir creciendo.
La alternativa está en escuchar las opiniones de gente como Amin Maalouf y tratar de frenar la barbarie que volvemos a tener a la vuelta de la esquina.
Saïd El Kadaoui es escritor. Autor de la novela ‘Límites y Fronteras’

Ir al artículo en el diario Público, aquí.


OTROS LIBROS QUE RECOMIENDO:
LA CIVILIZACIÓN DEL ESPECTÁCULO, DE VARGAS LLOSA
"X" DE PERCIVAL EVERETT
EL MAL ÁRABE, DE MONCEF MARZOUKI  
 HANIK KUREISI, EL BUDA DE LOS SUBURBIOS
La escritura o la vida, de Jorge Semprún 

divendres, 8 de juny de 2012

MESQUITES. Publico aquest article al Punt Avui

Quan una persona o un grup (ètnic, social o religiós) es pensa a si mateix com una mera víctima del maltracte, del rebuig
i de l'agressivitat dels altres, comença
a abonar el terreny per justificar
la seva pròpia agressivitat 


 
La decisió de l'Ajuntament de Salt de prohibir l'obertura de centres de culte al polígon Torre Mirona i fer-ho en el centre urbà és un canvi en principi que jo veig com a positiu. Els reiterats canvis d'opinió demostren, però, una desorientació important. I, sent sincers, part d'aquesta desorientació jo l'entenc. Hi ha massa interessos foscos darrere de la construcció de molts d'aquests centres. El pitjor és el d'un sector que, no per minoritari, no ha de ser temut. El dels fanàtics, literalistes, salafistes, dogmàtics o com en vulguin dir.
A mi aquest tema, i en general tot allò que faci referència a la inclusió social de la població immigrant, m'agrada mirar-me'l pensant en els seus fills. Alguns nascuts aquí a Catalunya o vinguts en edats molt primerenques. I, per tant, catalans. I sempre arribo a la mateixa conclusió: necessitem repensar la nostra identitat i la d'aquests joves. M'explico i, per fer-ho, permetin-me que me'n vagi a França.
Mohamed Merah, l'autoproclamat mujahidí de l'organització terrorista Al-Qaida que va assassinar tres militars francomagribins i quatre ciutadans francesos que professaven la religió jueva, tres d'ells nens indefensos, era fill d'algerians que van emigrar a França. Ell, però, havia nascut a França. Un amic francès, el germà del qual treballa de mestre en una escola de les banlieues, m'ha explicat que aquest assassí s'ha convertit en un heroi per a alguns dels joves francesos d'origen magrebí. Sembla que, en una part d'aquesta població, s'està estenent el sentiment de rebuig cap a la seva identitat francesa.
La suma de la exclusió social i el buit identitari d'alguns d'aquests joves, fills o néts d'immigrants musulmans, incapaços de trobar el seu lloc, és un còctel que pot tenir conseqüències nefastes. També a casa nostra.
La meva opinió és que per reduir les possibilitats que aquests joves siguin temptats pel camí del nihilisme, la sociopatia i l'agressivitat extrema, hem de valorar com a prioritària la seva inclusió social. Deia Amin Maalouf que tots som dipositaris de dues herències, la vertical – aquella que ens ve donada pels avantpassats, les tradicions del nostre poble, de la nostra comunitat religiosa...– i l'horitzontal –producte de la nostra època, dels nostres contemporanis–. Segons la seva opinió és més important l'horitzontal. Jo tendeixo a pensar que som un tot i que tan important és l'origen com els diferents ports als quals ens condueix la vida. Aquesta idea complexa de la identitat i una cura especial per la justícia social i la igualtat d'oportunitats pot afavorir que aquests joves entenguin allò que diu Amy Gutman en el seu llibre La identidad en democracia, que el respecte per les persones implica no respectar la tirania que exerceixen les majories o les minories culturals. Abraçar l'islam fanatitzat no és resoldre el conflicte de fidelitats –entres les seves diferents pertinences– sinó perpetuar-lo, amb la possibilitat que es converteixin a més en terroristes despietats.
Quan una persona o un grup (ètnic, social o religiós) es pensa a si mateix com una mera víctima del maltracte, del rebuig i de l'agressivitat dels altres, comença a abonar el terreny per justificar la seva pròpia agressivitat. I és en aquestes aigües on els fanàtics busquen fidels per als seus temples de l'odi. I tornant al tema de les mesquites: crec que ens hem d'anticipar als fanàtics. S'han de construir les que corresponguin al volum de musulmans que hi hagi en un indret determinat, no haurien de ser a la perifèria, haurien de ser dignes i els imams que se n'encarreguin haurien de saber els límits que imposa un estat de dret. I, si com sembla que va passar amb l'imam de Terrassa, s'incorre en responsabilitat criminal, que responguin davant de la justícia.

Clica aquí per anar al Punt Avui 

dissabte, 2 de juny de 2012

LETRAS MARRUECAS. ANTOLOGÍA DE ESCRITORES MARROQUÍES EN CASTELLANO.

Ya está a la venta LETRAS MARRUECAS. ANTOLOGÍA DE ESCRITORES MARROQUÍES EN CASTELLANO. Contiene un relato mío que pretende ser un modesto reconocimiento a Kafka.  

COMPARTO EL RELATO CON OTROS DE AHMED ARAROU, SANAE CHAIRI, ABDERRAHMAN EL FATHI, AHMED EL GAMOUN, LARBI EL HARTI Y MOHAMED LAHCHIR




 
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 14 euros. Pedidos a Ediciones Clásicas: edicionesclasicas@gmail.com